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Dinamarca, el precio de la victoria

La historia la escriben los que ganan

Por: Ibai Penella | 14/02/2021 a las 11:41
Dinamarca El Precio De La Victoria

Ese señor o señora de nacionalidad danesa, que entra a una cafetería a por una botella de agua para saciar la sed de su hijo y sale después de ver un lanzamiento de Mikkel Hansen, héroe nacional, en el televisor no es la misma persona que entraba al establecimiento instantes atrás. Abandona el lugar lleno de orgullo, pero con serenidad, con la tranquilidad que te aporta la satisfacción. Y la selección danesa, los representantes del país dentro del 40x20 han aprendido mucho de esto, de la tranquilidad que te aporta la satisfacción. A competir se aprende compitiendo, y a ganar ganando. Esto es paradójico, dado que en algún momento tendrás que ganar por primera vez. Contradicciones del deporte.

 

La selección danesa de balonmano ha participado en un total de 24 veces en un campeonato del mundo, haciéndolo en 1938 por primera vez. Y no ha sido hasta su 23°participación que se ha podido hacer con la medalla de oro. Hasta sus recientes triunfos en los mundiales de 2019 y 2020 sus mejores resultados habían sido las tres medallas de plata conseguidas en 1967, 2011 y 2013. Todos tenemos en mente la fatídica final que vivieron los daneses en tierras españolas frente a los anfitriones y la cara de desánimo que Ulrik Wilbek mostraba aquel 27 de enero de 2013 en el Palau Sant Jordi, entre otras citas en las que el danés como cara visible de la selección, tuvo que enfrentarse al abismo que suponía el fracaso.

ulrik wilbek

Ulrik Wilbek dejando de lado toda tranquilidad. Foto: Dagens D.K.

Por suerte, en el deporte todo se equilibra. De las mano de Nikolaj Jacobsen han llegado en avión a Copenhague dos títulos mundiales. Porque un país con la vocación balonmanística que tiene Dinamarca no se podía quedar sin conocer el sabor de la victoria. Un país que cada vez que juega su selección nacional se mantiene en vilo, con excelentes despliegues mediáticos y con la sensación de que Mikkel, Magnus, Niklas o cualquiera de los conocidos muchachos de Jacobsen tiene sobre su hombro el aliento de millones de daneses, que dejan de lado su rutina, y se olvidan del mundo, para ver jugar a los suyos.

Está claro que después de visto, todos somos listos. Pero poniendo perspectiva, un Mundial no debe ser un agreste y bonito camino de rosas. No se entendería que Dinamarca no haya logrado ser campeona del mundo hasta este 2019 & 2020 de no ser por la extrema exigencia que el campeonato internacional de selecciones más importante del mundo impone en su recta final.